Aunque los sintomas de la rercuperación parece notarse cada día con más fuerza la percepción de que el mercado de vivienda nueva esta muerto es generalizada. No pretendo abrumar con cifras y mas aún cuando los números generales del sector me parecen falsas por incongruentes. Por ejemplo, no considero lo mismo una villa en Marbella que un piso en el extrarradio de Madrid, ni los promueven las mismas personas, ni los ciclo que rigen sus nichos de mercado son similares. La verdad es que las estadísticas que han dejado la crisis son monstruosas, en 2012, último año que tiene estudiado el INE, se empezaron sólo un 10% de las comenzadas cinco años antes. Esto muestra un sector casi inexistente, piensen que en ese año se empezaron poco más de 60.000 y se vendieron más de 150.000 viviendas nuevas. Pero a éste dato significativo, hay que sumar además, que desde que un promotor decide emprender un nuevo proyecto hasta que este se pone a la venta pasan meses, en algún caso más de un año. Por todo ello, el parque de vivienda nueva va descendiendo desde 2009 y se ha acelerado el año pasado y este.
Pero siguen quedando un montón, en Seseña, miles. Si me leísteis la semana pasada ya hablaba yo de mi primer principio de la inmobiliaria: las casas no se mueven. Por ello, el parque de vivienda nueva en venta en la localidad toledana multiplica por 10 o por 20 el de Madrid capital. Como el de Manilva al de Marbella. Este preámbulo me lleva al meollo del artículo de hoy. Al haber bajado tanto el precio de la vivienda, en la mayoría de casos estamos por debajo del 50% de hace 7 u 8 años, muchas familias se pueden plantear comprar una casa mejor en donde vivir. Lo que ocurre es que casí todos queremos vivir en la plaza del pueblo o cerca. Eso hace que en los centros de las ciudades y en las zona de costa exclusivas, las existencias de vivienda están en mínimos, por lo que se está promoviendo y se hará aún más. Por todo esto los precios en según que zonas empiezan a subir, Ha cambiado el comprador, eso si, que ya no es inversor, sino que va a usar la vivienda adquirida, por lo que también la tipología ha variado, las primeras que se venden son de tres y cuatro dormitorios cuando antes se compraba por metro, y cuantos menos mejor.
Adquirir una vivienda sobre planos tiene ciertas ventajas y como todo en la vida, algún riesgo, aunque hoy en día mas limitado. Las entidades financieras, salvo para las de sus inmobiliarias, llevan a rajatabla la norma de financiar el 80% del valor de la compraventa. Adquiriendo sobre planos, especialmente al principio, ese importe se puede poner durante la ejecución de la obra, facilitandose la operación. El riesgo esencialmente es que la imagen de la casa que uno se hace al comprar con la documentación que se tiene no corresponda con la realidad a la entraga de llaves, pues hoy en día el control de los bancos sobre los promotores es muy superior al del boom de hace años. Humildemente creo que es un gran momento para comprar sobre todo en buenas zonas, que como siempre serán las que tienen y tendrán más recorrido. No digo con esto que volvamos a ver las ciudades llenas de grúas, ni mucho menos que se vayan a vender todas las casas del Pocero, pero si tuviera dinero suficiente hoy compraría en el centro de mi pueblo...